Cuestión de naturaleza

August 29th, 2007 by sokrates

Tres historias, una reflexión.

El mono que salvó a un pez

— ¿Qué demonios estás haciendo —le pregunté al mono cuando lo vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.

—Estoy salvándolo de morir ahogado —me contestó el mono.

Si nos ponemos a reflexionar sobre este pequeñísimo relato, seguramente encontraremos que nos habla acerca de las consecuencias de nuestras “buenas intenciones”. Pero en un sentido más profundo, también podría indicarnos que es necesario comprender y respetar el hecho de que cada uno debe vivir según las reglas de su propia naturaleza.

La rana y el escorpión

Cierta vez, un escorpión le pidió a una rana que lo llevara sobre su lomo hasta el otro lado de un arroyo.

—Si lo hago, me clavarás tu aguijón —dijo la rana atemorizada.

—Te aseguro que no —repuso el escorpión—. Si me cruzas al otro lado, te daré lo que más desees.

No del todo convencida, la rana aceptó el trato y comenzaron la travesía. Pero en el medio del arroyo, el escorpión clavó su aguijón en el lomo de la rana. Mientras ambos se hundían, la rana alcanzó a exclamar:

— ¡Ahora, los dos moriremos! ¿Por qué has hecho esto?

Y el escorpión contestó:

—Está en mi naturaleza.

El maestro y el escorpión

Un maestro oriental que vio cómo un escorpión se estaba ahogando. Decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el escorpión lo picó.

Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose, el maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el escorpión lo picó.

Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:

- Perdone, pero usted es terco. ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?

El maestro respondió:

- La naturaleza del escorpión es picar y no va a cambiar mi naturaleza, que es ayudar a los demás; Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

Moraleja empresarial

La sabiduría convencional nos lleva a pensar como la rana o el mono. Nos susurra que la naturaleza de la gente cambia. Las películas de Disney también nos engañan, nos dicen que cualquiera puede convertirse en lo que desee con solo esforzarse lo suficiente.

Sin embargo, todo directivo, jefe de proyecto o persona que este a cargo de un equipo rechazan esta suposición. Debemos recordar lo que la rana o el mono olvidaron: cada individuo es fiel a su naturaleza singular. Cada persona tiene motivaciones diferentes, su percepción del mundo es diferente, posee un estilo propio,… Por lo tanto no debemos lamentarnos de estas diferencias ni tratar de eliminarlas. Lo que debemos hacer es aprovecharlas. Nuestra misión debe ser ayudar a cada uno a ser más de lo ya es.

Recordad este mantra:

“La gente no cambia mucho”.

“No hay que perder tiempo tratando de llenar vacíos”.

“Es mejor tratar de aprovechar lo que ya existe”.

“Eso de por sí ya es difícil”.

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Ascender el Everest: Un instrumento para medir la capacidad de retención del talento de tu empresa.

August 19th, 2007 by sokrates

La retención del talento, o la capacidad de retención de personal és un problema que afecta a la gran mayoria de empresas que operan en mercados o sectores donde el profesional del conocimiento tiene una fuerte influencia en la calidad de los servicios globales de la empresa.

Creo que no es necesario profundizar sobre el impacto negativo que tiene la rotación de personal en una empresa (búsqueda de nuevos candidatos, costes fiscales, adaptación y traspaso de conocimiento, …), para conocer la importancia que tendría la aparición de una formula mágica capaz de solucionarlo (o al menos minimizarlo).

Hace unos años, la Organización Gallup realizó un estudio con el objetivo de encontrar un instrumento que permitiera medir a las empresa la sólidez de sus puestos de trabajo, o mejor dicho, la capacidad de retención sobre sus empleados.

La vara de medir utilizada consistía en la realización de una encuesta que constaba de doce preguntas que median “la capacidad de un directivo o empresa para encontrar, prestar atención y retener a las personas de talento”.

Para que sea más fácil comprender la relevancia de cada pregunta, y la importancia que tiene seguir el orden correcto vamos a repasar cada una de las preguntas como si se tratara del ascenso al Everest.

Campamento Base: ¿qué obtengo?

Las preguntas del campamento base nos permiten averiguar si las expectativas de cada uno de nuestros empleados son las correctas. Es la etapa en la que uno se pregunta qué obtiene de su función.

Las dos preguntas fundamentales para medir el campamento base son:

1. Sé lo que se espera de mí en el trabajo.

2. Tengo el equipo y los materiales que necesito para hacer bien mi trabajo.

“Primer Campamento: ¿qué debo dar?”

Ya hemos subido unos metros y nuestra perspectiva ha cambiado. En esta etapa nuestras preguntas giran alrededor de lo que debemos dar. Nuestra atención se centra en nuestra aportación individual y en la percepción que los otros tienen sobre nosotros. Todas las preguntas del primer campamento se refieren a la cuestión de su autoestima y su valía como individuo (Maslow). En esta etapa es vital la confianza en uno mismo.

Estas cuatro preguntas miden el primer campamento:

3. En mi trabajo cada día tengo la oportunidad de hacer lo que mejor sé hacer.

4. En los últimos siete días, he recibido reconocimiento o elogios por un trabajo bien hecho

5. Mi jefe/supervisor o alguien más en el trabajo, muestra tener interés en mi como persona

6. Hay alguien en mi trabajo que estimula mi desarrollo personal y profesional

“Segundo Campamento: ¿pertenezco a aquí?”

En esta etapa ha llegado el momento de calibrar si nuestro sistema de valores realmente encaja con los valores o filosofía de la compañia.

Estas cuatro preguntas miden el segundo campamento:

7. En el trabajo, mis opiniones cuentan

8. La misión o propósito de la empresa, me hace sentir que mi trabajo es importante

9. Mis compañeros de trabajo están dedicados y comprometidos a hacer un trabajo de calidad.

10. Tengo un(a) mejor amigo(a) en el trabajo.

Tercer Campamento: ¿cómo podemos crecer todos?”

Esta es la etapa más avanzada del ascenso. En ella deseamos mejorar, aprender, crecer, innovar (crear una novedad que se pueda aplicar). Es de vital importancia haber pasado por las etapas anteriores para poder innovar .

Estas dos preguntas miden el tercer campamento:

11. Durante los últimos seis meses, alguien en el trabajo me ha hablado sobre mi progreso

12. Este último año, he tenido oportunidades de aprender y crecer personal y profesionalmente

“La Cima

Si hemos respondido positivamente a las preguntas anteriores significa que hemos llegado a la cima. Disponemos de un enfoque claro. Experimentamos la sensación de logro, de haber conseguido lo mejor de nosotros mismos. Disfrutamos de las vistas y dirigimos nuestra vista a nuevos desafíos que se presentan en el horizonte.

“Advertencia: Cuidado con el Soroche”

El Soroche o mal de montaña es producido por la falta de oxígeno a grandes alturas. La única forma de evitarlo es el descenso o la aclimantación durante el ascenso. Muchas personas cometen el error de dar mayor relevancia a las preguntas que corresponden con el segundo o tercer campamento, sin antes haber respondido positivamente a las preguntas correspondientes al campamento base o primer campamento (los cimientos). Si hacemos caso omiso a cubrir las áreas más básicas jamás llegaremos a la cima.

ascender-el-everest.png

Ahora que ya conocéis las etapas del ascenso, y los peligros existentes, tan solo queda responder a la pregunta:

¿Dónde os encontráis vosotros?


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